NI RESIGNARSE, NI DOBLEGARSE
Nadie en su sano juicio se atrevería a hacer un balance positivo del año que se acaba. Ni siquiera el optimismo enfermizo del Presidente Zapatero, ni el genético “buenrollismo” del Jefe del Estado se han atrevido a tanto. Y no lo digo porque a servidor no le guste transmitir buenos deseos y optimismo, que por otra parte me encanta. Lo digo porque…read more →






Este obra de